26 de Noviembre 2003
Sí es un delito
El otro día conocíamos la primera detención en España a un creador de virus informáticos, cuyo apodo es "K900". Según las informaciones disponibles, el código malicioso creado por esta persona infectó 12.000 ordenadores.
El presidente de la muy publicitada y nada representativa Asociación para la Información de Hackers (AIH), Javier Garaloces, ha salido a defender al detenido. Ha criticado que se considere delito "lo que posiblemente sea una gamberrada" y asegura que la pena pedida para K900, entre uno y tres años de cárcel, posiblemente sea excesiva puesto que "la nueva reglamentación es muy imprecisa".
Lo que Garaloces no parece entender es que una "gamberrada" puede ser un delito. Lo cierto es que el creador de virus dañó 12.000 equipos, con los inconvenientes personales, económico e incluso profesionales que eso supone para sus usuarios. No sirven aquí las excusas ofrecidas por el presidente de AIH: "Ciertos actos son muchas veces una manera de protestar contra algo que no nos gusta". Perfecto, según esta teoría alguien que haya perdido datos de su ordenador por culpa del virus creado por "K900" tendría todo el derecho del mundo a prender fuego a la casa de este último para quejarse de los daños que ha sufrido.
Sin duda la legislación española tiene que adaptarse a los cambios que implican Internet y las nuevas tecnologías, pero este caso no es así. En contra de lo que dice Garaloces la legislación española no es nada "imprecisa" en esta cuestión. El Código Penal en su artículo 264.6 establece penas de prisión de uno a tres años de cárcel "al que por cualquier medio destruya, altere, inutilice o de cualquier otro modo dañe los datos, programas o documentos electrónicos ajenos contenidos en redes, soportes o sistemas informáticos". Está claro que aquí entra la creación y envío de un virus informático.
Resulta lamentable que alguien que representa a una asociación que presume de ética salga en defensa de quien crea y difunde un virus, un comportamiento nada ético y que sí constituye un delito. Con defensores así, Internet no necesita a los tecnófobos como enemigos.
Escrito por Antonio Jose Chinchetru a las: 26 de Noviembre 2003 a las 10:36 AM





