9 de Octubre 2004
Pecados blogosféricos
Hace tiempo un tipo de Buenos Aires con gran sentido del humor y una no menor dosis de capacidad crítica hacia sus compatriotas me contó un chiste que desde entonces he vuelto a oír en numerosas ocasiones. Este preguntaba sobre cuál es el mejor negocio del mundo, cuestión cuya respuesta era "comprar un argentino por lo que valor real y venderlo por lo que él cree que vale". Dicho chiste resulta del casi del todo cierto si se cambia la palabra "argentino" por "autor de una bitácora". Efectivamente, uno de los pecados más generalizados en la blogosfera (la parte de Internet formada por miles de bitácoras personales y colectivas) española es la sobrevaloración de uno mismo y del conjunto de las bitácoras. El otro, e íntimamente ligado al anterior, es el ombliguismo.
Sin duda las bitácoras hace tiempo que pasaron de ser algo nuevo a convertirse en un formato ya afianzado en la Red. Sin embargo, dista mucho de ser un fenómeno de masas y su influencia sobre el conjunto de la sociedad es más bien poca. Esta realidad no impide que se escriban largos textos –e incluso se dicten conferencias– en los que se asegura que los blogs suponen una alternativa real a los medios tradicionales (incluyendo entre estos a los periódicos exclusivamente on line) o que son los que han generado determinados estados de opinión pública. Tampoco es raro leer o escuchar que los weblogs han puesto en la agenda de actualidad tal o cual cuestión.
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Escrito por Antonio Jose Chinchetru a las: 9 de Octubre 2004 a las 02:26 PM





