
6 de Enero 2005
Qué me quede como estoy
Guillermo Rodríguez pedía en su carta a los Reyes Magos que "la SGAE, la RIAA y la MPAA desaparezcan. O siendo un poco más benévolo, que los dinosaurios que dirigen su rumbo sean sustituidos por personas que conozcan la realidad en la que viven". Tras rebuscar una y otra vez entre mis zapatos me he dado cuenta de que Sus Majestades de Oriente no nos han traído a los usuarios tan maravilloso regalo. Al contrario, esas arcaicas y tecnófobas entidades siguen ahí.
De todos modos, visto lo que ocurre más allá de nuestras fronteras, yo me conformo con decir eso de "Virgencita, virgencita, qué me quede como estoy". Aunque ya no va a ocurrir, puesto que el nuevo año trae consigo un incremento del 30 por ciento en el canon de los CD y DVD vírgenes. Ante esa noticia, a uno le dan ganas de llamar a alguno de la SGAE y, tras felicitarle el 2005, gritarle la famosa rima por la que Ramón García evitaba decir la cifra. De todos modos podía ser incluso peor. Recordemos que tanto el Clan Bautista como la estadounidense RIAA han propuesto en más de una ocasión que se imponga el canon a las conexiones a Internet y a los discos duros.
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Escrito por Antonio Jose Chinchetru a las: 6 de Enero 2005 a las 11:08 PMResulta que la directiva europea según la cual la LPI aplica el cánon habla de 'compensaciones por copia privada', mientras que la LPI la traspone como 'remuneración por copia privada'.
El matiz es importante puesto que en una compensación el compensado tiene la carga de demostrar el perjuicio que la copia privada le causa, mientras que el derecho a una remuneración hace que el dinero le caiga del cielo como suave lluvia.
Por otro lado, las asociaciones de gestión de derechos consideran Internet como la extensión natural de su mercado, por lo que el cánon por conexión a Internet puede ser una realidad en menos de lo que nos imaginamos.






