29 de Marzo 2005
N de narices
El intervencionismo de la UE llega a rozar, y muchas veces a traspasar, el absurdo. Tras varios meses de peleas con Microsoft, la Comisión Europea ha logrado imponer el nombre que deberá tener la versión reducida de
Windows XP.
Lo sorprendente del caso es que la compañía tenga que pedir permiso (o aceptar la propuesta de las autoridades) para poner un nombre a un producto. Nos enteramos de que Microsoft propuso hasta nueve alternativas, y todas fueron rechazadas por la Comisión. Bruselas, según parece, hizo estudios de mercado y decidió que esos nombres no eran válidos. ¿Desde cuándo pueden los poderes públicos decidir que un producto de una empresa privada no es viable, aunque sea por cuestiones de marca? Es más, a mí me parece más clara para el consumidor una de las propuestas de Microsoft.
La compañía de Bill Gates propuso Windows XP N Home Edition, pero Bruselas ha logrado imponer el parecido Windows XP Home Edition N. Tal vez la comisión piense que es más viable económicamente este segundo nombre, pero si lo es se debe a que crea confusión. La N justo detrás del XP deja bien claro para el consumidor que se trata de un producto diferente. Sin embargo, al ponerla al final del largo nombre, muchos posibles compradores no demasiado informados no se fijarán, por lo que pensarán que están adquiriendo el sistema operativo completo, sin el elemento eliminado.
Se trata de una N con narices, las narices de un intervencionismo absurdo que no ayuda a nadie y sólo podrá crear confusión en consumidores despistados.
Escrito por Antonio Jose Chinchetru a las: 29 de Marzo 2005 a las 12:36 PM





