
23 de Abril 2007
Chupópteros frente a la cultura
A los mandarines de la supuesta cultura, y por lo que parece también a numerosos serviles de su ámbito, no les ha hecho gracia la aparente retirada del artículo 17 bis de la reforma de la LSSI. A la SGAE y compañía les ha molestado que el Ejecutivo aprobara un proyecto de ley del que se había retirado el otorgarle a las sociedades de gestión de derechos de autor una terrible capacidad censora y de intromisión en los ordenadores de los ciudadanos. Uno de los más representativos Teddy Bautista Boys, Pedro Farré, ha protestado en nombre de sus patrones por este hecho.
Farré, un abogado al que las garantías constitucionales a la libertad de expresión parecen no importarle en absoluto, se expresó en contra de dicha retirada durante la presentación de un lamentable manifiesto a favor del canon digital apoyado por 200 organizaciones y titulado Los contenidos son el corazón de la Sociedad del Conocimiento. Resulta significativo que una entidad como la SGAE exija poder ordenar el cierre de páginas web en la presentación de un texto con ese nombre. Si te dan poder para controlar los contenidos ajenos, te están otorgando la capacidad de controlar dicha Sociedad del Conocimiento y así tratar de dirigir la mente de los ciudadanos.
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Escrito por Antonio Jose Chinchetru a las: 23 de Abril 2007 a las 12:16 PMLeido en El Mundo, el pasado Domingo:
La sede de la Biblioteca Nacional ha recibido un abrazo colectivo en un gesto de protesta de varios cientos de personas, en su mayoría bibliotecarios, por el pago de un canon compensatorio de 0,20 euros por libro prestado a las sociedades de autores y editoriales.
En la manifestación se leyó un escrito de José Luis Sampedro en el cual el autor se pregunta si "Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos" y apunta: "prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra. Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas".
Darío Fo, José Saramago, Lolo Rico, Andrés Aberasturi, Emilio LLedó, Soledad Puértolas, Luis Mateo Díez, Belén Copegi, Almudena Grandes, Luis Landero, Rosa Regás o Andrés Trapiello, entre otros, coinciden en esta opinión contra el canon y han firmado el manifiesto de la concentración de esta mañana.
La Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas rechaza la directiva europea que impone este gravamen al Estado para compensar a los autores y editoriales del dinero que dejan de ganar cuando en lugar de comprar un libro un lector lo toma en préstamo de una biblioteca pública.
La directiva deberá incluirse en la Ley de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas que se tramita actualmente en el Congreso, en cumplimiento de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que ha condenado a España por eximir a todas las bibliotecas públicas de cobrar este canon. La plataforma contra el pago de este canon en bibliotecas pretende coordinarse con otras italianas o portuguesas para que se revierta esta directiva.
Las editoriales, las grandes beneficiadas
Las asociaciones de escritores y traductores y el Centro Español de Derechos Reprográficos, que gestiona los derechos de propiedad intelectual y de autor de un gran colectivo de escritores, están a favor de que la Ley del Libro prevea y regule este canon, como tiene previsto hacer el Congreso.
Sin embargo, la Junta de Castilla-La Mancha ha pedido formalmente al Gobierno que no aplique este canon y numerosos autores, como los anteriormente citados, han coincidido en rechazarlo también.
Blanca Calvo, portavoz de la plataforma contra el canon (además de consejera de Cultura del Gobierno de Castilla-La Mancha, socialista, y ex alcaldesa de Guadalajara por IU) dijo a Efe que "en realidad, de todo lo que se recauda con este canon para los autores no va nada. En inglaterra, donde ya se aplica, las dos terceras partes de los autores reciben por este concepto menos de 12 euros al mes".
La portavoz, que aclaró que no estaba en representación de la institución a la que pertenece sino como portavoz de la plataforma, añadió que "no es verdad que el préstamo reduzca las ventas, al contrario, la gente se aficiona a la lectura".
"Quienes más tienen que ganar con este asunto" son, según la misma fuente, "las editoriales y las sociedades de gestión de los derechos de autor" en una dinámica social en la que "parece que lo único que importa es el dinero".
Según Blanca Calvo, el 30 % del canon cobrado podría "ir a las manos de las editoriales" que, además, se lo repartirán entre muy pocas, las que se reparten el mercado del libro.






