Sobre la Red 2.01 de Diciembre 2008
Sufridos diputados
Un sinfín de organizaciones y defensores de diferentes causas se dedican a enviar correos electrónicos en masa a los miembros del Congreso de los Diputados. Los remitentes piden cosas tan variadas como la prohibición de los transgénicos, el rechazo a la ampliación del aborto o que se proscriba la retransmisión de las corridas de toros en los medios públicos. Y claro, unos cuantos parlamentarios se han quejado. Y manos a la obra, los servicios de la Cámara Alta se han puesto a buscar sistemas de filtrado que eviten a Sus Señorías tener que ver correos que les resultan desagradables o incómodos.
Sin duda alguna tiene que resultar engorroso recibir cientos o miles de correos muchas veces idénticos con diferente firma (un tipo que campaña que termina por no ser efectiva al generar el rechazo de quién la recibe), pero está en el sueldo de los diputados. Dentro de su función debería estar el escuchar a los ciudadanos, por muy repetitivos que puedan resultar o por muy contrarias que sean sus posturas a las defendidas por el político en cuestión. Que se ganen el dinero que les pagamos todos los españoles.





