Sobre la Red 2.026 de Mayo 2009
Política de comentarios
Los comentarios de los lectores de esta bitácora no están sujetos a edición previa. Como norma general se respeta su contenido con independencia de cuál sea. Sin embargo, desde el principio en algunos casos (creo que hasta ahora no han llegado a diez) aplico criterios de borrado que voy a explicar a continuación para que no haya dudas
Como principio general no se borran los comentarios, si bien existen excepciones que se aplican según el criterio del autor del blog atendiendo a la gravedad de cada caso y a mí propia opinión sobre la misma. Dichas normas son:
1. Un comentario puede ser borrado cuando en él se insulte a personas que no sean el autor de esta bitácora. Se hace así siempre que el afectado lo pide (por correo electrónico o a través de un comentario, por ejemplo). Dicha petición debe ajustarse a la realidad, una crítica fundada o infundada no es un insulto, y hacerse con educación.
En el caso de que el afectado no lo pida soy yo el que considera la conveniencia o no de borrar ese comentario. No suelo hacerlo a no ser que me parezca especialmente grave.
2. Los comentarios con insultos hacia mí no son, en principio, borrados. Se aplican excepciones por motivo de la gravedad y otros factores. En aquellos que además de hacia mi hay insultos a terceros, se aplica la norma anterior.
3. Los comentarios que contienen amenazas contra terceras personas pueden ser borrados.
4. Se pueden borrar los comentarios que hagan apología del terrorismo o el genocidio.
5. Los comentarios con contenidos racistas, xenófobos, antisemitas, homófobos o tipos de odios similares pueden ser borrados. Si en algunos casos no se hace puede ser bien debido a que ha recibido una respuesta que deja en evidencia el anterior comentario bien a que por lo burdo hace más daño a su autor que quede publicado a que se elimine.
6. Pueden borrarse comentarios por supuestos no considerados en las anteriores normas pero que, bajo mi criterio, resulten especialmente graves.
ACLARACIÓN. Todo esto no es censura. La libertad de expresión no incluye el hecho de entrar en casa de otra persona y dedicarse sin su permiso a insultar con su teléfono o desde su ventana. Para eso, el insultador tiene su propia casa. Con las bitácoras, lo mismo. Escrito por Antonio Jose Chinchetru a las: 26 de Mayo 2009 a las 08:38 PM





